Botella

31 May

La caza por el tesoro blanco comenzaba al alba, pero el terreno donde se libraba esta batalla no eran las montañas sino los mares. Las pequeñas embarcaciones con sus redes buscaban cruzar el mar para atrapar cualquier trozo de plástico que quedo del pasado. Los marineros como yo, ya no buscamos peces porque los que no se extinguieron, se contaminaron por la radiación- Los pocos que quedan son para el consumo de unos cuantos privilegiados y están siendo cultivados en tierra firme.

El mar es un cementerio de recuerdos. En el esta enterrado un tiempo pasado que fue mejor, ahora solo queda raspar un futuro. Aunque somos como un condenado a muerte, esperando. El oro negro se esta acabando y el poco que queda esta siendo administrado por la Organización de Países para el Control de la Energía (OPCE) así que algunos países tienen mayor acceso al crudo que otros y son estos pocos quienes deciden su uso.

Lo que nos queda es buscar plástico, tanto enterrado como sumergido. Yo nací en una ciudad costera, así que me decante por lo segundo. La ciencia desarrolló una técnica para convertir en gasolina el plástico, pero el precio es el oscurecimiento del aire, aunque a nadie le importa. Ni siquiera a mi, que por un galón de gasolina estoy dispuesto a venderle el alma al diablo. 

Continuará…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: